(Cronica de un viaje real - imaginario y el souvenir que traje de él)
Después de tanto insistir, ¡Por fin accedió el Doc a prestarme el DeLorean!
Mi destino: Setiembre de 1982. Después del remezón que significa retroceder 30 años en el tiempo, llegué a la Lima de inicios de esa década.
Luego de pasear en los Ikarus y de ver Poltergeist en el cine Metro, me dirigí a la tienda Carsa del pasaje Olaya dispuesto a buscar un recuerdo de mi singular viaje; algo no tan grande, pero tampoco chico; y vaya que lo conseguí.
Ya de regreso en el convulsionado 2012, con mi nuevo TV Sony Trinitron KV-1515, versión 1981 (así indica su manual de usuario) procedí a documentar con imágenes el proceso de desembalaje e instalación en casita, previo agradecimiento al Doc por la oportunidad del anhelado viaje en el tiempo.
El TV aun se encuentra en caja. El primer plano del sello de control de calidad de Carsa, indica la fecha 23 de julio de 1982 (recordemos que Carsa era la importadora exclusiva de productos Sony en esos años)
Vemos al TV con sus protectores originales, documentación y accesorios (audífono y listado para la programación de memorias de los canales.
Detalle de los manuales (a color en inglés y español) en fino papel couche (a diferencia de los manuales de hoy impresos en papel simple) y el listado para las memorias de los canales (con números reemplazables para cada cavidad retro iluminada por un led verde) sistema clásico en los TV Sony de aquellos años.
Ya en su mesita, se une a mi Sony Super Betamax SL-66 de 1989 (que fue obsequio de mi hermano) y nos acompaña en el comedor (ojo, que este TV no tiene control remoto, así que para operarlo hay que ir hasta él) ¡Como en los 80s!!!










